Este es el orden real de trabajo que seguimos en ClamidiaCare. Cada fase tiene un propósito concreto y un límite claro, para que sepas qué esperar en cada momento y cómo prepararte antes de empezar.
Agendas una sesión breve por teléfono o correo para explicar tu situación sin compromiso. Aquí resolvemos dudas generales sobre síntomas, pruebas y tratamiento, y confirmamos si nuestro servicio es adecuado para tu caso.
Completas un cuestionario confidencial sobre tu historial sexual y médico. Con esta información, el equipo valora si necesitas una prueba diagnóstica, qué tipo de muestra es la más indicada y si hay factores de riesgo que requieran atención adicional.
Recibes instrucciones precisas sobre cómo y dónde realizar la prueba de clamidia. Te explicamos qué sentirás durante el procedimiento, cuánto tardan los resultados y cómo acceder a ellos de forma privada a través de nuestro portal.
Cuando llegan los resultados, un profesional sanitario te llama para explicarlos con claridad. Si la prueba es positiva, te orientamos sobre las opciones de tratamiento antibiótico supervisado y resolvemos todas tus preguntas antes de empezar.
Durante el tratamiento, hacemos un seguimiento periódico para verificar que completes las dosis según las indicaciones. Te ayudamos a manejar efectos secundarios leves y a planificar la abstinencia sexual recomendada durante la terapia.
Entre tres y seis meses después de terminar el tratamiento, recomendamos una prueba de control para confirmar la curación. También te entregamos pautas para prevenir reinfecciones y para comunicarte con tu pareja sexual de forma responsable.
El onboarding está pensado para que sepas en cada momento qué esperar, cuánto puede durar cada paso y qué necesitas tener a mano. Sin trámites confusos ni información de más.
Una conversación breve para entender tu situación, resolver dudas iniciales y confirmar si necesitas una prueba diagnóstica o una consulta de seguimiento. Sin compromiso y con total confidencialidad.
Te explicamos qué tipo de muestra necesitas, cómo prepararte y dónde puedes hacerte el análisis. Nada de tecnicismos: solo los pasos concretos para que llegues al laboratorio sin dudas.
Cuando tengas el resultado, lo revisamos contigo. Si es positivo, te explicamos qué significa, qué opciones de tratamiento existen y por qué es importante actuar con rapidez.
Si te recetan antibióticos, recibes indicaciones precisas sobre dosis, duración y qué hacer si olvidas una toma. También te decimos cuándo evitar el alcohol y por qué no debes interrumpir el tratamiento.
Te ayudamos a planear cómo informar a tu pareja sexual de forma clara y sin culpas. La comunicación es parte del tratamiento: evita reinfecciones y protege a quienes te rodean.
Después de completar el tratamiento, coordinamos una revisión para confirmar que la infección se resolvió. También te orientamos sobre chequeos regulares y prácticas seguras a futuro.
Si tienes dudas sobre el proceso de diagnóstico, los pasos a seguir tras un resultado positivo o cómo hablar con tu pareja, puedes escribirnos directamente. Un asesor del equipo de ClamidiaCare responde en un plazo máximo de 24 horas laborables. También puedes revisar las preguntas frecuentes en la sección de ayuda para encontrar respuestas inmediatas sobre síntomas, pruebas y tratamiento.
El proceso está pensado para que sepas en cada momento qué ocurre, cuánto puede durar y qué se espera de ti. Sin pasos innecesarios ni esperas confusas: cada fase tiene un objetivo claro y un responsable.
Cuentas tu situación en un entorno confidencial. El profesional revisa antecedentes, posibles exposiciones y síntomas, aunque no los tengas. De aquí sale la indicación de qué prueba conviene y cómo prepararte para ella.
Según el caso, la muestra es de orina o mediante hisopado. El procedimiento dura minutos y no requiere ninguna preparación especial. Te explicamos cada paso antes de realizarlo para que vayas tranquilo.
Recibes el resultado en un plazo acordado. Si es positivo, el médico te lo comunica con claridad, resuelve tus dudas y te explica las opciones de tratamiento disponibles para tu situación concreta.
Se prescribe el antibiótico adecuado con indicaciones precisas: dosis, horario y duración. Revisamos posibles interacciones y efectos secundarios. También acordamos cuándo hacer la prueba de control para confirmar la curación.
Te orientamos sobre cómo informar a tu pareja sexual y evitar una reinfección. Si lo necesitas, te damos pautas para abordar la conversación sin culpas ni juicios. El objetivo es protegeros a ambos.
Tras la prueba de control negativa, cierras el proceso. Recibes recomendaciones prácticas para reducir riesgos: uso de preservativo, chequeos periódicos y señales de alarma que no conviene ignorar.